¿ Me pueden despedir por llegar tarde al trabajo?

Llegar tarde al trabajo puede tener consecuencias laborales.

¿ Me pueden despedir por llegar tarde al trabajo?

 

Llegar tarde al trabajo puede tener consecuencias laborales, pero un retraso puntual no significa necesariamente que la empresa pueda despedirte de forma procedente.

El Estatuto de los Trabajadores contempla como causa de despido disciplinario las faltas repetidas e injustificadas de asistencia o puntualidad al trabajo. Por tanto, para valorar si un despido por impuntualidad está justificado hay que analizar las circunstancias concretas de cada caso.

¿Cuándo pueden sancionarme por llegar tarde?

La empresa puede ejercer su poder disciplinario cuando el trabajador incumple sus obligaciones laborales. Sin embargo, la sanción debe guardar proporción con la gravedad de la conducta.

No es lo mismo llegar tarde unos minutos de manera excepcional que acumular retrasos frecuentes, prolongados y sin justificación.

También debe revisarse el convenio colectivo aplicable, ya que normalmente establece qué conductas constituyen faltas leves, graves o muy graves y qué sanciones pueden imponerse.

¿Varios retrasos pueden provocar un despido disciplinario?

Sí, pueden llegar a justificarlo, pero no cualquier acumulación de retrasos convierte automáticamente el despido en procedente.

Para valorar la legalidad del despido habrá que estudiar, entre otras circunstancias:

  • El número de retrasos.
  • Su duración.
  • El periodo de tiempo durante el que se han producido.
  • Si estaban justificados.
  • La existencia de advertencias o sanciones anteriores.
  • Lo establecido en el convenio colectivo.
  • La proporcionalidad entre la conducta del trabajador y la sanción impuesta.

El despido es la sanción laboral más grave y, por ello, deben concurrir circunstancias suficientemente relevantes para justificarlo.

¿Qué ocurre si la empresa me despide?

Si recibes una carta de despido por faltas de puntualidad y consideras que la decisión empresarial no está justificada, puedes impugnarla.

El despido podría ser declarado procedente, improcedente o, en determinados supuestos, nulo, dependiendo de las circunstancias del caso.

Es importante conservar la carta de despido, nóminas, comunicaciones con la empresa, registros de jornada y cualquier documento que pueda acreditar lo ocurrido.

Cuidado con el plazo para reclamar

Este punto es especialmente importante.

El trabajador dispone, con carácter general, de 20 días hábiles para impugnar el despido.

Por ello, si has recibido una carta de despido, no es recomendable esperar para solicitar asesoramiento jurídico.

Abogado laboralista en Valencia

Si te han despedido por faltas de puntualidad, ausencias u otro incumplimiento que la empresa considera disciplinario, es conveniente analizar la carta de despido y las circunstancias concretas antes de decidir cómo actuar.

En mi despacho en Valencia estudio personalmente cada asunto laboral, revisando la documentación, las pruebas disponibles y las posibilidades de impugnación.

¿Te han despedido y no sabes si la empresa podía hacerlo? Contacta conmigo para estudiar tu caso.