¿Qué ocurre con mis derechos laborales si mi empresa es comprada por otra?

Cuando una empresa es comprada por otra, muchos trabajadores se preguntan si pueden perder su antigüedad, su salario, su convenio colectivo o incluso su puesto de trabajo. Con carácter general, la venta de la empresa no extingue por sí sola los contratos laborales.

¿Qué ocurre con mis derechos laborales si mi empresa es comprada por otra?

El artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores regula la llamada sucesión de empresa. Si la transmisión afecta a una empresa, centro de trabajo o unidad productiva que mantiene su identidad, el nuevo empresario queda subrogado en los derechos y obligaciones laborales y de Seguridad Social del anterior.

¿Pierdo mi antigüedad?

No. La antigüedad acumulada con la empresa anterior se mantiene.

El trabajador continúa vinculado laboralmente, pero cambia el empresario. No empieza una relación laboral nueva desde cero ni se pierde el tiempo trabajado anteriormente.

Esto puede ser especialmente importante en cuestiones como indemnizaciones por despido, complementos de antigüedad o determinados derechos establecidos en convenio.

¿Pueden bajarme el salario porque haya cambiado el propietario?

La compraventa de la empresa, por sí sola, no permite reducir automáticamente el salario ni eliminar derechos laborales ya existentes.

El nuevo empresario asume las obligaciones laborales del anterior. Si posteriormente pretende modificar salario, jornada, horario, sistema de trabajo u otras condiciones, deberá utilizar los procedimientos legales correspondientes y justificar la medida cuando así lo exija la normativa.

¿Qué ocurre con mi convenio colectivo?

El cambio de empresa tampoco implica necesariamente que se deje de aplicar inmediatamente el convenio colectivo que regulaba la relación laboral.

El artículo 44.4 ET establece que, salvo acuerdo en contrario alcanzado después de la sucesión entre la nueva empresa y los representantes de los trabajadores, continuará aplicándose el convenio que regía en el momento de la transmisión hasta su expiración o hasta que entre en vigor otro convenio colectivo aplicable.

¿La empresa nueva tiene que hacerme otro contrato?

En una verdadera sucesión empresarial, no es necesario extinguir el contrato anterior y firmar uno nuevo para conservar la relación laboral.

La nueva empresa ocupa la posición de la anterior. Por ello, antes de firmar documentos que impliquen una baja voluntaria, renuncia a antigüedad, liquidación o aceptación de nuevas condiciones, conviene revisar cuidadosamente su contenido.

¿Qué ocurre con salarios u otras cantidades que me debía la empresa anterior?

Existe una protección adicional para los trabajadores.

En las transmisiones realizadas entre empresas por actos inter vivos, la empresa anterior y la nueva responden solidariamente durante tres años de las obligaciones laborales nacidas antes de la transmisión que hubieran quedado pendientes de pago.

Esto puede afectar, por ejemplo, a salarios, determinados complementos u otras cantidades laborales pendientes.

¿Pueden despedirme después de comprar la empresa?

La compra de la empresa no constituye por sí misma una causa de despido.

Ahora bien, la nueva empresa podría adoptar posteriormente medidas laborales si concurren causas legales —por ejemplo, económicas, técnicas, organizativas o productivas— y se siguen los procedimientos correspondientes.

Por tanto, debe distinguirse entre el simple cambio de propietario y una posterior decisión empresarial que afecte al empleo.

¿Deben informarme de la operación?

Sí. La normativa establece obligaciones de información respecto de los trabajadores afectados por la transmisión. Cuando no existen representantes legales de los trabajadores, la información debe facilitarse directamente a los trabajadores afectados.

Mi valoración como abogado laboralista

La compra de una empresa no significa que el trabajador pierda automáticamente sus derechos. Antigüedad, contrato, derechos laborales y determinadas condiciones deben mantenerse en los términos previstos legalmente.

Los principales problemas suelen aparecer cuando, aprovechando el cambio de empresa, se pide al trabajador que firme un nuevo contrato, una liquidación, una baja o unas condiciones diferentes.

Antes de firmar cualquier documento relacionado con una sucesión empresarial, considero recomendable revisar si realmente se están respetando la antigüedad, salario, jornada, convenio colectivo y demás derechos adquiridos.

Guillermo Doménech Martínez
Abogado Laboralista en Valencia